Sinergias y entropías en la Grecia en movimiento

Lesvos, Idomeni, Atenas… tres puntos neurálgicos en los que estamos actuando por la acumulación y estancamiento de personas en tránsito que huyen de la guerra (a los que se van uniendo otros puntos intermedios como Kavala, Drama, etc). Nosotros, los que vamos a intentar dar apoyo, también lo convertimos en lugares de relación, de actuación de voluntarios y organizaciones no gubernamentales (además de las gubernamentales).

La Sinergia: unión de fuerzas o energías que se constituye en un todo mayor a la suma algebraica de las partes.

Pequeñas organizaciones, abiertas, horizontales y descentralizadas, colaboran entre sí, adaptándose rápidamente a las demandas contínuamente cambiantes de esta situación de emergencia.

Dirty girls, No border kitchen, Fotomovimiento, Reciproka Subteno, Betters days for Moria, Refugee Care, Sra. Wake Up, y también individualidades como Joe o Beatriz y Dani (expatriados en Bristol que vinieron con sus mochilas cargadas de crowdfunding y, especialmente, de habilidad en el trato con menores), son capaces de responder a necesidades concretas en lugares diversos, uniéndo y multiplicando capacidades y recursos sobre la marcha. Desde Reciproka Subteno, Karrum hace de traductor indicando a los sirios que no tienen porqué dormir en el suelo, que hay camas y hacemos compra de comida para un día completo (desayuno, comida, cena) que será preparada y repartida por los especializados y libertarios No Border Kitchen o el espacio de cocina de Better Days for Moria (que tienen el espacio, los utensilios y los expertos cocineros preparados) o repartimos esa comida a la salida del ferry de la tarde con los bomberos de Valladolid (cuando han terminado sus doce horas de guadia nocturna en la costa), igualmente se unen Sra. Wake Up con Fotomovimiento y Refugee Care para comprar tiendas de campaña ante una llegada masiva de personas, no prevista, que se quedará a dormir al raso bajo la eterna lluvia de Idomeni, o mientras Joe compra cincuenta pares de zapatos porque ha visto una necesidad concreta en el módulo oficial de Moria donde LightHouse atiende a familias de refugiados, o Reciproka y Dani y Beatriz dan una parte de su crowdfunding a las Dirty Girls porque consideran esencial el constante y costoso trabajo de recogida, limpieza y reutilización de ropa abandonada por las personas en tránsito tras llegar empapados en un dingui.

Soluciones inmediatas y adaptadas al momento y la necesidad. No en gran cantidad, pero si efectiva y mayormente eficiente.

Las Dirty Girls celebran la fiesta de doblar calcetines, donde participa la población local que trae bandejas con dulces isleños
Las Dirty Girls celebran la fiesta de doblar calcetines, donde participa la población local que trae bandejas con dulces isleños

 

La Entropía: Se basa en la segunda ley de la termodinámica que plantea la pérdida de la organización de los sistemas aislados (sistema que no tiene intercambio de energía consumida) los lleva a la degradación degeneración y desintegración. 

De las grandes organizaciones, cerradas, jerarquizadas y centralizadas, con importantes recursos, se espera que tengan mas capacidad para ejecutar acciones pero tienen, sobre todo, mayor capacidad de decisión e imposición. Es lo que les pasa a los Estados y Naciones (la UE está siendo el ejemplo), pero también a las grandes organizaciones de ayuda que terminan institucionalizándose, esclerotizándose.

En Lesvos, esas grandes organizaciones de ayuda (Acnur, Médicos del Mundo, Médicos Sin Fronteras, Danish Refugee Counsil -DRC-, etc) tienen acceso al centro oficial de concentración en Moria, donde se les ha cedido espacio y medios para que realicen su labor. En algún caso, como LightHouse, realizan una labor tangible dentro de otra organización mayor -DRC-, especialmente realizada por voluntarios externos que aportan importantes iniciativas propias (Gamboa, karrum, Joe, Tinguaro y Silvia fueron elementos cruciales en su intuitiva intervención psicosocial con menores en los módulos de familia que llevaba la organización sueca… mientras que los miembros ‘estables’ de la organización miraban espectantes y en la distancia -separados de los refugiados y parapetados en sus chalecos institucionales- el revoltijo de juegos y alegría desparramado por los hispanos). Pero en otros casos, como Save the Children, el espacio ha permanecido cerrado durante todo el periodo en el que hemos colaborado en ese centro y, fuera, cruzándonos con coches y furgonetas de esa institución, que solo llevaban al conductor. De hecho, pude comprobar que había cinco furgonetas aparcadas en primera línea de playa de la zona de Skala Sykamineas , junto a un campamento oficial vacío (además de que es dificilísimo conseguir una furgoneta de alquiler, su coste mensual está en los 1500 euros). Estarán esperando tiempos mejores… o, mejor dicho, peores, porque a esa zona dejaron de llegar los dinguis hace mas de un mes. Considero que el trabajo de Save the Children ha sido desde hace tiempo necesario y útil y no quiero con este señalamiento hacer una crítica que no sea constructiva. En esta ocasión puedo afirmar que los recursos están siendo mal gestionados, que el sobredimensionamiento de la organización no le hace mas eficiente… la energía que se lleva mantener la institución es superior a la que otorga a la realización de su labor, por lo que el sistema colapsa (eso es entropía).

Módulo cedido a Save the Children en el Centro Oficial de Concentración de refugiados en Moria. Permanentemente cerrado durante las semanas de nuestra estancia.
Módulo cedido a Save the Children en el Centro Oficial de Concentración de refugiados en Moria. Permanentemente cerrado durante las semanas de nuestra estancia.

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