Palabras

Lo que tanto se sufre sin sueño por la sangre
se escucha que palpita solamente la rabia
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza

Las palabras entonces no sirven, son palabras…

Manifiestos, escritos, comentario, discursos
humaredas perdidas, neblinas espantadas
que dolor de papeles que ha de llevar el viento
que tristeza de tinta que ha de borrar el agua

Las palabras entonces no sirven, son palabras…

Ahora sufro lo pobre, lo mezquino lo triste
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible y calla(…)

Las palabras entonces no sirven, son palabras…

Siento esta noche heridas de muerte las palabras

Nocturno, canción de Paco Ibañez basada en el poema de Rafael Alberti

Desde esta medianoche comienzan oficialmente las deportaciones tras el acuerdo, texto de la vergüenza, que Europa ha firmado con Turquía.

De nada ha servido el esfuerzo realizado por los migrantes para llegar. De nada ha servido el esfuerzo de los voluntarios por apoyar. ¿De nada?.

Artículos, libros, entrevistas radiofónicas, entrevistas televisivas, entrevistas en prensa, fotografías comentadas, documentales, blogs… esfuerzos vanos, banales. De qué han servido, aparte de para alimentar nuestro ego, nuestra necesidad de reconocimiento. Nosotros volveremos a casa con la admiración de nuestro entorno social, envueltos en el protagonismo ofrecido por la sociedad del espectáculo. Hay webs de coaching que afirman que ir a ayudar a los refugiados en Grecia sirve como crecimiento personal. Incluso montamos fiestas y conciertos de apoyo a los refugiados donde encontrarnos con los colegas los sábados por la noche y comentar nuestra experiencia. Quizá todo es necesario, aunque intuyo que el ombligismo individualista y narcisista de Occidente se manifiesta una vez mas.

Pero a ellos, a los verdaderos protagonistas, no les ha servido de mucho, su voz -la suya, la que hay que oír- se diluye en la realidad, pues una parte sigue en el limbo legal que hemos creado y otros, desde esta oscura noche, van a ser deportados a un país que asesina en su frontera a adultos y niños y que bombardea a la que el presidente Erdogan considera su propia población. Y nosotros mirando -los que miran-, indignados -los que se indignan-, escribiendo -los que escriben- o hablando -los que hablan-.

Las palabras ya no sirven, es el momento de la acción. “Siento esta noche, heridas de muerte las palabras”.

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